NIÑOS-AS CON TEA
¿QUÉ NO HACER?




A menudo se habla de lo que se debe hacer con un niño con TEA (Trastorno espectro autista), pero también es crucial entender lo que no se debe hacer. La buena intención no es suficiente, necesitamos saber como punto de partida, al menos, lo que no hay que hacer, ya que su desarrollo es diferente al de los niños neurotípicos.


EN LA EDUCACIÓN:

  • No castiguemos los comportamientos típicos de los niños-as TEA. Los estímulos, las crisis por sobreestimulación y los espasmos son reacciones que no pueden controlar. Son parte de la vida cotidiana de un niño con TEA.
  • No seamos confusos en el razonamiento. Al explicar a un niño con TEA el motivo de una consecuencia, utilicemos una lógica clara que pueda comprender. Evitemos el uso de metáforas, escenarios hipotéticos y vocabulario complicado.
  • No castiguemos su comportamiento. Usemos las consecuencias como una herramienta para ayudar nuestros hijos a crecer y aprender. El comportamiento es una forma de comunicación. Intente entender lo que su hijo-a está tratando de expresar y ayúdele a comunicarlo de manera más efectiva la próxima vez con una respuesta positiva.
Es posible que nuestro hijo-a con TEA no entienda las técnicas tradicionales de disciplina ni las consecuencias de sus actos. 
Como padres, es normal sentir frustración, pero es importante evitar cualquier forma de castigo físico o verbal que pueda afectar negativamente a nuestros hijos. Recuerda que los niños-as aprenden a imitar, así que trata de responder a su comportamiento con claridad y amabilidad. La coherencia es fundamental en la disciplina de todos los niños. Hazlo siempre con amor. Cuando los niños comprenden que la disciplina es parte de la vida y que te preocupas por ellos y deseas lo mejor, el resultado suele ser más positivo.

EN LAS TAREAS

Los niños-as con TEA pueden realizar tareas y actividades similares a las de otros demás. Estas son fundamentales para fomentar su independencia y enseñarles habilidades esenciales para la vida. Debemos practicar las tareas utilizando la metodología de encadenamiento hacia adelante o hacia atrás, eligiendo el método con el que tu hijo-a se sienta más cómodo.

En el encadenamiento hacia delante, los niños aprenden la secuencia lógica de una tarea de principio a fin. Tiene la ventaja de utilizar el impulso de la conducta, ya que el primer paso suele ser el más sencillo y fácil. Una vez que son capaces de realizar el primer paso, se le enseñan el primero y el segundo. Este proceso continúa hasta que el alumno es capaz de realizar todos los pasos necesarios para completar la tarea. Esto es lo contrario del encadenamiento hacia atrás.

Consejos:

No establezcamos expectativas demasiado altas. Tengamos en mente unas pocas expectativas claras para que el niño pueda recordarlas y seguirlas.

No nos limitemos a dar instrucciones verbales. Muchos niños-as con  TEA aprenden mejor de manera visual. Los pictogramas ayudan mucho.

No les impidamos hacer más solo porque son niños con TEA. Son tan capaces como sus compañeros. Puede que necesiten un poco más de apoyo para completar una tarea, pero aún así son capaces de lograrlo. Limitar el desarrollo de un niño solo perjudicará su potencial a largo plazo.

AL INTERACTUAR 

A menudo, las personas pueden sentirse incómodas o inquietas al interactuar con un niño-a  con TEA. Sin embargo, hay algunos conceptos clave que nos pueden ayudar a que la interacción sea más fluida y se desarrolle sin problemas, es fundamental, por tanto debemos evitar:

No respetar su espacio personal. Respetemos su espacio personal. A muchos niños con TEA no les gusta que los toquen, especialmente si es de manera inesperada. Es importante darles su espacio.

No lo veamos solo como un niñ-a  con TEA . El autismo es parte de su identidad, pero no lo define por completo. Cuando interactúemos con un niño-a TEA, trátemoslo de la misma forma con la que trataríamos  a cualquier otra persona.

No nos castiguemos por cometer errores. Como padres de un niño-a con TEA (y como persona en general), es normal cometer errores. Así que, permítete ser humano, discúlpate y sigue adelante.


Enseñar a los niños con TEA a mejorar sus habilidades de comunicación es fundamental para que puedan alcanzar su máximo potencial. 

EN LA COMIDA
· No tomemos decisiones por ellos. Permitamos que el niño-a con TEA tome decisiones por sí mismo dentro de lo razonable. Esto le dará la confianza y la independencia necesarias para hacerlo por sí mismo la próxima vez.

· No le gritemos. Para cualquier niño-a, esto puede ser abrumador, pero para un niño con TEA, este aumento de sonido puede desencadenar una crisis. Además, al final no ayuda a arreglar la situación.

· No los apresuremos ni los presionemos. La hora de comer puede ser un momento muy difícil para un niño con autismo. Permitirles ir a su propio ritmo y proporcionar un entorno seguro para ellos es una necesidad.

Y recordemos:

Tener un hijo con TEA es un proceso de aprendizaje para todos.
Como padres, vamos a estar aprendiendo constantemente la nueva y mejor manera de ayudar nuestros hijos  a navegar por nuevas experiencias con el mundo que le rodea. 










 

LOS CELOS

 Los celos entre hermanos-as

Los celos son un estado afectivo, que en los niños, se caracteriza por el miedo a perder o a ver reducido el cariño de sus padres, fundamentalmente de la madre, debido al nacimiento de un nuevo hermano-a. Algunos expertos opinan que los sentimientos de celos se producen de forma natural al nacer un hermano-a, forman parte de una etapa normal y necesaria en el desarrollo evolutivo, que ayuda a los niños a madurar.

Los celos afloran en los niños-as independientemente de la edad. Los padres debemos preparar a los niños-as para la llegada del bebé, fomentando sobre todo su autoestima y haciéndole partícipe de todo lo relacionado con la llegada del nuevo miembro de la familia. En definitiva, los padres debemos actuar con cariño, pero con firmeza y sin perder de vista nuestros criterios educativos. Si, durante esta etapa de celos, los padres siguen dedicando el mismo tiempo a su hijo-a mayor, y ofreciéndole el mismo cariño y afecto que le demostraban antes de nacer el bebé, esos sentimientos acaban por desaparecer.

 Pautas para prevenir los celos entre hermanos

Es muy difícil dejar de ser el sol para ser una estrella más en el universo de la casa familiar, pero existen algunas pautas que debemos tener en cuenta para minimizar en los hijos-as mayores los efectos de la llegada de un nuevo miembro a la familia:

- Mentalízale. Es recomendable que unos meses antes de que nazca el bebé abonemos el terreno y preparemos al hermano mayor para el nacimiento. Tampoco se recomienda hacerlo muy pronto para que no se les haga demasiado largo. Es bueno hablarles de los cambios que se van a ir produciendo, pero conviene hacerlo con un lenguaje que entiendan y sin saturarles con demasiada información. Deben entender la parte positiva de tener un nuevo hermano o hermana.

- Anticipa los cambios. Si se preveen cambios de habitación es mejor hacerlos antes del nacimiento. Así, evitaremos que nuestro hijo-a piense que la llegada del bebé le va desplazar y le quita de su sitio.

- Mantén su rutina. No debemos cambiar las rutinas diarias del niño-a (hora de comer, aseo y dormir), aunque se deba marchar a casa de los abuelos o de otros familiares. Siempre que sea posible, es preferible que pase ese momento en su casa, rodeado de sus juguetes y de todo aquello que le da seguridad.

- Evita otros cambios temporalmente. No es recomendable juntar la llegada de un hermano-a con otros cambios importantes, como un cambio de domicilio.

- Esfuérzate por prestarle atención. Intenta seguir pasando tiempo de calidad con tu otro hijo o hijos. Explícales que cuando nace un bebé, al principio la rutina de la vida diaria cambia un poco, es más agitada, pero luego todo volverá pronto a la normalidad.


Cómo detectar y tratar situaciones de celos entre hermanos | Guiainfantil responde con Ursula Perona, psicologa infantil.


Los CELOS y la ENVIDIA en niños. Causas y herramientas para combatirlos 
con Begoña Ibarrola.



Os recomiendo este cuento de Begoña Ibarrola: 
¡Yo soy el mayor! Un cuento asombroso sobre los celos 


 Señales que nos demuestran que el niño está celoso

- Cambios de comportamiento y ganas de llamar la atención.

- Rabietas y berrinches.

- No hace caso a lo que se le dice.

- Regresión o querer hacer lo mismo que el hermano pequeño.

- Pesadillas o alteración del sueño.

- Agresividad y/o rechazo al diálogo.

- Baja autoestima.

- Falta de apetito o apetencia desmedida por la comida.

 ¿Cómo tratar los celos entre hermanos? Según el método Montessori

1. Involucrar desde el principio al hermano-a mayor. Una forma ideal de que el hermano-a mayor no sienta celos, o al menos supere pronto esta etapa, es involucrarle desde el principio. Se ha de contar con él explicándole que mamá está embarazada y que dentro de unos meses serán uno más en la familia y todo lo que ello supone. De esta forma el niño lo verá como algo natural.

Sin embargo, debemos tener en cuenta que esto no significa que tengamos que dotar al hermano de algunas responsabilidades que, en realidad, no le corresponden.

2. Ser realistas y no crear falsas expectativas. El punto anterior se une con este otro.Cuando se habla de la llegada de un nuevo bebé a la familia se ha de hacer de forma realista, ni contarlo como que va a ser todo maravilloso ni presentarlo como algo negativo. A su vez, se debe usar un lenguaje acorde a la edad del niño y animarle a que haga cuantas preguntas pasen por su mente.

3. Reafirmar el papel de cada hermano. Dando margen a la independencia de cada uno permitiendo que tengan su propio espacio y dejando también que pongan en práctica por sí mismos las nuevas capacidades que adquieren cada día aunque muchas de ellas hayan de basarse en el ensayo error.

4. No hacer comparaciones. Tengan la edad que tengan, se debe evitar a toda costa hacer comparaciones entre ellos-as, incluso cuando pensamos que no nos oyen. Ni comparaciones positivas (pues no lo serán tanto para el otro hermano-a) y ni negativas, esto solo afecta a su autoestima y por lo tanto a los celos.

5. Contar con los hermanos-as para todo lo que se pueda. Para cambiar la ropita del bebé cuando se le haya manchado, para preparar el baño, para ir juntos a la escuela, para ayudarle a hacer los deberes en casa... ¡No hay nada mejor apara afianzar la relación entre ellos!

6. Y si un hermano-a no hace más que llamar la atención... Hablar con ellos-as, buscar momentos para estar todos juntos y para compartir cosas por separado y sobre todo mucho diálogo para que entiendan que no hace falta que hagan nada en concreto para llamar la atención pues la atención y todo el cariño del mundo de sus padres ya lo tienen.

Recomendación de cuentos que podemos contar a nuestros hijos-as cuando aparecen los celos. 
No quiere decir que estos sean los mejores, debéis buscar los que penseís que mejor se adaptan a vuestos hijos-as.

1. Querido Romeo. Polly Dunbar.

Seis personajes entrañables y una sola casita amarilla conforman un mundo con el cual los niños más pequeños, exigentes lectores “de regazo” se sentirán plenamente identificados.
Lo mejor del mundo es tener un amigo que sea tuyo, de nadie más. Romeo está feliz cuando Tilly está con ella, pero triste cuando la niña juega con otros amigos.
De la mano de la simpática Tilly y sus amigos, se presentan los temas típicos de la infancia: las riñas, la resistencia para ir a dormir, los juegos, el aprendizaje del compartir, los celos, las frustraciones de cada día…Y del mismo modo estas historias ayudan a que los conflictos se elaboren con éxito.
Escrito en un lenguaje sencillo, ágil, este cuento se arropa con tiernas y humorísticas ilustraciones.



2. ¿Dónde está alba? Laura Gallego

Clara tiene una hermana pequeña llamada Alba. Al principio, Clara está muy contenta, y está deseando que su hermana crezca para jugar juntas. Sin embargo, desde que Alba nació las cosas han cambiado para Clara: no le gusta que su hermana coja sus juguetes, ni que su madre esté más pendiente de Alba que de ella.




3. Celos . Violeta Monreal

Los Celos te hacen dudar del cariño de los demás. Crees que ese cariño te pertenece y temes que se lo den a otros. Cristina hará un viaje en el tiempo de la mano de ‘el genio que salió de una estrella’ para dejar de ser celosa y conseguir más confianza.





4. Hermana por sorpresa. Elisa Mantoni.

Al protagonista de esta historia, su mamá le promete que, en pocos meses, le va a dar una sorpresa tan grande que nunca más volverá a aburrirse. Pero cuando llega el día y descubre que su regalo es una hermanita, no parece muy contento… Y a ti, te gustaría una sorpresa?




5. Todos sois mis favoritos. Sam McBratney

Papá Oso y Mamá Osa tenían tres ositos a los que querían por igual. Pero un dia los pequeños osos se preguntaron si realmente los tres eran tan maravillosos y tan favoritos como les decían. ¿O había uno predilecto? Los ositos necesitan buenas respuestas y sus padres les dieron la mejor.



6. El despertador de Jonás. Juan Kruz

Esta historia protagonizada por Jonás, un niño de unos cinco años, refleja el cúmulo de sentimientos encontrados que provoca en el niño la llegada a la familia del segundo hijo, por miedo a perder su puesto como ?rey de la casa?. Los celos se resuelven cuando el protagonista salva a su hermana de una caída y ésta se lo agradece con caricias.La temática universal de los celos infantiles resuelta de forma natural, rodeada del universo gráfico, claro, conciso y alegre de la ilustración.


Mi recomendación para niños-as que no valoran a los demás.



NOS TRATAMOS BIEN 
 Cuentos infantiles en español con valores para niños. La Varita Mágica








ONCE PREGUNTAS PARA INICIAR UNA CONVERSACIÓN CON TU HIJO-A



ONCE PREGUNTAS PARA INICIAR UNA CONVERSACIÓN CON NUESTROS HIJOS-AS

A la pregunta: - ¿Qué tal te ha ido en el colegio? Suele venir la respuesta: - ¡Bien!

FIN DE LA CONVERSACIÓN

A veces no sabemos qué preguntar para que nos cuenten lo que piensan o sienten nuestros hijos-as. Y a medida que van creciendo esto se va haciendo más complicado.

Debemos hacer preguntas abiertas pero concretas, aquí os sugerimos algunas, evidentemente habrá muchas más. En vuestra mano está observar cuales funcionan mejor para poder establecer una conversación con ellos y ellas. También importa vuestra respuesta.







María Dolores Abril













LA INFANCIA. Diez ideas clave


LA INFANCIA SEGÚN TONUCCI: Diez ideas clave

    "No es cierto que todo suceda después; la verdad es, al contrario, que todo sucede antes. El periodo más importante de la vida, en el que se establecen las bases sobre las que se construye la personalidad, la cultura y las habilidades del hombre y la mujer, es, con diferencia, el comprendido en los primeros meses y los primeros años de vida."
                                                                    Francesco Tonucci

     La idea vertebradora del mensaje de Tonucci es considerar a los niños ciudadanos desde el nacimiento en lugar de futuros ciudadanos. El modelo del mañana, representado por los adultos, que somos los de ayer, asume que los futuros ciudadanos lo serán cuando crezcan y gracias, exclusivamente, a nuestras enseñanzas. Sin embargo, si reconocemos la ciudadanía plena de los niños desde su nacimiento, eso requiere saber, aceptar y reconocer sus derechos y por supuesto, escucharlos. Como dice Tonucci: “Los niños nacen para ser felices y, en cambio, solemos orientarlos u obligarlos a ser lo que nos parece más útil, más ventajoso”. Y eso, en muchas ocasiones, va en detrimento de su felicidad.

DIEZ IDEAS IMPORTANTES, según Tonucci (2019) que deberíamos de tener en cuenta:

1. El tiempo libre en la infancia ha desaparecido, todo su tiempo está ocupado, empleado en algo o dedicado a algo.

Demasiado tiempo en la escuela, demasiados deberes, demasiadas actividades extraescolares … Y no solo eso, sino que no se puede salir de casa sin ir acompañado. En muchas ocasiones, los miedos infundados de los adultos son trasladados a las niñas y niños perjudicando su toma de decisiones y autonomía. Lo cierto es que el camino hacia la autonomía requiere su tiempo y es progresivo. Y nada mejor para fomentar la autonomía que el juego.

2. El juguete más bonito e importante es la arcilla, porque no es nada y se puede convertir en todo.

    Los humanos usamos la arcilla desde hace miles de años para construir todo tipo de objetos, algo que también pueden hacer los más pequeños hasta donde su imaginación los lleve o el juego elegido demande. En una revisión reciente se ha comprobado el impacto positivo que tiene jugar en la naturaleza en el desarrollo físico, social, emocional y cognitivo en la infancia (Dankiw et al., 2020). Eso requiere hacer estructuras de barro, con madera, ensuciarse, etc. 
Todo ello les encanta a las niñas y niños y constituye, por supuesto, una estupenda forma de trabajar competencias socioemocionales básicas en los tiempos actuales como la resiliencia, por ejemplo. No hay nada mejor que ahorrarse el dinero de los juguetes y dejar que los niños jueguen.

3. El verbo jugar no se puede conjugar con los verbos acompañar, controlar y vigilar, sino con el verbo dejar.

    En el juego libre los niños aprenden a tomar sus propias decisiones, a resolver problemas, a conocerse a sí mismos, a relacionarse con los demás, y a respetar las normas que los rigen. Y estimulan la imaginación, el descubrimiento y la creatividad, algo que observamos en los patios escolares cuando se asume que son espacios flexibles de oportunidades educativas.
Esto constituye un entrenamiento directo de las funciones ejecutivas del cerebro.  Y una estupenda forma de trabajarlas en la infancia es mediante situaciones cotidianas vinculadas a lo lúdico o a lo artístico, por ejemplo.

4. A diferencia de los adultos, a los niños lo que más les interesa es el trayecto, todo lo que puede pasar durante el “viaje”, y lo que menos, llegar.

    Para, piensa y actúa son los pasos adecuados que demuestran un buen funcionamiento ejecutivo. Pues bien, a los niños les encanta pararse, observar, recoger cosas del suelo, manipularlas, guardarlas… E independientemente de que estén solos o acompañados por sus amistades son responsables y muestran prudencia. Sin embargo, en compañía de los adultos florecen las prohibiciones. Nosotros siempre tenemos prisa y ello conlleva, en infinidad de situaciones, que se enfaden o se comporten mal. No podemos exigir a nuestros hijos o alumnos que se controlen (control inhibitorio), reflexionen (memoria de trabajo) o sean flexibles (flexibilidad cognitiva) si nosotros no somos ejemplo de ello.

5. La educación tendría que tener por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana.

    Los nuevos tiempos requieren nuevas necesidades educativas que vayan más allá de lo meramente académico. Y todas las personas somos únicas, tenemos ritmos de aprendizaje distintos y también capacidades, fortalezas, intereses, motivaciones y conocimientos previos que las familias y las escuelas deben identificar para que cada niña o niño pueda aprender con todo su potencial. Ello requiere ir más allá de lo cognitivo y atender también las necesidades físicas, sociales y emocionales de todos los estudiantes. Así es la vida, así funciona el cerebro y esa parece que es la mejor forma de trabajar las funciones ejecutivas del cerebro (Diamond y Ling, 2020).

6. En lugar de aulas y espacios vacíos e inútiles, la escuela tendría que estar distribuida en laboratorios y talleres diferentes dedicados a actividades específicas.

    Lo hemos sabido siempre. El camino directo a la felicidad es dedicarnos a hacer lo que nos gusta, lo cual, en la gran mayoría de casos, también coincide con lo que mejor sabemos hacer. Pero la escuela sigue siendo incapaz de identificar los talentos de muchos estudiantes que acaban abandonando los estudios precozmente, algo que pasa con aquellos que tienen incluso altas capacidades. 
Más allá de lo curricular o metodológico, los nuevos tiempos requieren un replanteamiento de los espacios educativos. Los correspondientes talleres o laboratorios no necesitan los clásicos pupitres, son flexibles y los estudiantes los van visitando según sus necesidades y proyectos educativos en los que participan.

7. A menudo se juzga como incapacidad un simple retraso o una manera diferente de enfocar un problema, de hacerse una pregunta o de darse una respuesta.

    Lamentablemente, el pensamiento convergente es el que ha predominado en el aula y eso perjudica el adecuado desarrollo de la creatividad. Normalmente, el profesor pregunta, los alumnos responden y finalmente, el profesor valora sus respuestas. En la práctica, los estudiantes acaban tratando de adivinar lo que el profesor está pensando, lo cual, encima, suele ser una respuesta única a la cuestión propuesta. Y eso es a lo que han aprendido los niños desde muy pequeños, a dar respuestas que encajen con la forma de pensar de los adultos. La búsqueda de «la respuesta correcta» hace que los estudiantes tengan miedo a equivocarse y que se vean perjudicadas las ansias de exploración y descubrimiento que durante miles de años han permitido sobrevivir al ser humano. 
De hecho, en la vida real predominan las situaciones que admiten múltiples soluciones.

8. Para aprender a vivir bien es fundamental aprender a esperar a los rezagados, ayudarlos a recorrer el camino, hacerse cargo de ellos.

    El cerebro humano es único y también social. Desde el nacimiento estamos programados para aprender a través de la imitación y la interacción social, por lo que la experiencia escolar ha de ser una experiencia cooperativa en la que aprenden juntas personas totalmente diferentes. De hecho, una de las estrategias de aprendizaje más potentes se da cuando los estudiantes se convierten en profesores de otros (tutoría entre iguales; Kobayashi, 2019) e incluso puede resultar muy útil cuando estudiantes con trastornos de aprendizaje o conductuales actúan como tutores de otros más jóvenes. Así es la vida real, sin distinciones de edades o de asignaturas. Y una escuela de verdad es la vida misma, por lo que no puede segregar ni despreocuparse de ningún estudiante.

9. Los juegos deberían ser los deberes para casa.

    La escuela tendría que favorecer que los niños puedan vivir fuera de su contexto esas experiencias de juego, descubrimiento y aventura que necesitan para su óptimo desarrollo. 
Ello requiere que los docentes se reúnan con las familias y les expliquen por qué no habrá más deberes para casa, por qué deberían limitarse las actividades extraescolares para devolver a las niñas y niños el tiempo libre y la autonomía que necesitan para jugar y por qué el juego es un mecanismo natural imprescindible para el aprendizaje. Qué importante para la mejora educativa que pueda participar de forma directa toda la comunidad.

10. Los únicos que conseguirán cambiar la escuela, incluso a corto plazo, son los maestros.

    Las leyes no son la clave para cambiar la realidad educativa. La clave son las buenas maestras y maestros porque ellas y ellos aman lo que hacen, son felices y hacen siempre lo posible por transformar y mejorar la vida de todos sus estudiantes con conocimiento y pasión. O si se quiere, con cerebro y corazón. 

Dejan hermosas huellas en las vidas de las niñas y niños que siempre perdurarán. Y es que, como siempre decimos, lo importante en la educación son las personas. 
Por ello, la enseñanza ha de ser reconocida como una profesión de máxima relevancia social.

Como dice Tonucci: “Este niño tan alejado de nosotros y tan necesitado de nuestra ayuda y nuestro afecto, difícil de escuchar y de entender, contiene una fuerza revolucionaria: si estamos dispuestos a ponernos a su altura y darle la palabra, será capaz de ayudarnos a entender el mundo y nos dará las fuerzas para cambiarlo”. Y es que, efectivamente, cuando nos lo miramos todo desde la perspectiva de la infancia, disfrutamos y aprendemos más y mejor.



¡SERÍA IMPORTANTE REFLEXIONAR!


María Dolores Abril