ALIMENTACIÓN EN NIÑOS-AS CON
TEA
Más de la mitad de los niños y niñas con trastorno del espectro del autismo (TEA) presentan disfunciones o dificultades alimentarias: son muy selectivos con la comida, rechazan determinados alimentos o manifiestan otros comportamientos disruptivos.
Algunos niños ingieren un número muy reducido de alimentos e incluso, en algunos casos; otros solo aceptan alimentos de un determinado color o de una determinada forma; y algunos rechazan los sólidos y su dieta se limita a comer únicamente triturados hasta edades muy avanzadas, en algunos casos hasta la adolescencia y la vida adulta.
Estas conductas alimentarias se deben, en la mayoría de los casos, a alteraciones sensoriales (híper y/o hipo sensibilidad), y a comportamientos rituales y repetitivos que caracterizan a los trastornos del espectro autista.
Sin hacer grandes modificaciones dietéticas, podemos ayudar a nuestros hijos-as con pequeños cambios:
Evitemos el azúcar
Hay suficiente evidencia científica para asegurar que el consumo de azucar afecta el comportamiento de los niños, por lo que, si se elimina de la dieta, las variaciones en su comportamiento pueden disminuir de manera drástica. Las ocasiones especiales, como los cumpleaños o las celebraciones familiares pueden ser complicadas, pero lo son menos si tanto los padres como el niño están preparados. A nadie le gusta que le señalen con el dedo, así que una alternativa puede ser llevar un bizcocho casero acorde a las necesidades de tu hijo o llevar un snack de emergencia en el bolso.
Lleva un diario detallado
Tener un diario muy bien detallado con la comida que consume el niño-a y su comportamiento es de gran ayuda. Si detectas un cambio, puedes revisarlo para ver si ha habido algún cambio o el niño ha comido algo fuera de lo habitual. Conviene recordar que algunas reacciones no son inmediatas por lo que es útil revisar las 72 horas previas a la reacción para encontrar la causa. El diario puede servir también para determinar qué alimentos son seguros para el pequeño, ya que cada niño-a es diferente.
Ingredientes alimentarios que deben evitar los niños con TEA o TDAH
- El glutamato monosódico (GMS) es un ingrediente alimentario que debe evitar, ya que es muy similar al azúcar. Consumir grandes cantidades de glutamato monosódico puede sobreestimular el cerebro y provocar hiperactividad. Muchos alimentos excesivamente procesados contienen glutamato monosódico como potenciador del sabor.
- Los ingredientes artificiales son otro ingrediente alimentario que debe evitar. Evite los alimentos con colorantes como la tartrazina, aromas, aditivos y conservantes artificiales. Es bueno evitarlos para todas las personas, pero especialmente para estos niños-as. También pueden irritar el estómago y alterar el procesamiento emocional normal.
- Lácteos: la proteína de la leche (caseína) genera un efecto opioide modificando el comportamiento en un grado más o menos importante. Esta proteína también daña al intestino.
- Las toxinas. El mercurio se encuentra a menudo en el pescado de gran tamaño, lo cual es bueno con moderación, pero puede ser muy perjudicial en grandes cantidades. También deben evitarse los bifenilos policlorados (PCB), que suelen encontrarse en los productos lácteos, y los pesticidas que se encuentran en los productos sin lavar, ya que pueden tener efectos adversos sobre el cerebro y el sistema inmunitario.
- El gluten. En muchos casos suele causar sensibilidad y trastornos estomacales. También puede disminuir la coordinación motora y del pensamiento. También se sabe que el gluten provoca una disminución de las bacterias buenas en el sistema gastrointestinal. Esto puede causar problemas de estrés y ansiedad.
- Aspartamo (edulcorante). El consumo continuado puede provocar dolor de cabeza y otras alteraciones del cerebro. Está presente en refrescos o chicles sin azúcar.
- Estimulantes: como el chocolate o los refrescos de cola (sobre todo si hay hiperactividad).
¿Qué debe contener una buena dieta en estos niños-as?
Una dieta sana significa comer alimentos integrales como fruta y verdura fresca, carne, huevos, legumbres, frutos secos, semillas y cereales integrales. .
Vitaminas, ácidos grasos y minerales beneficiosos:
Omega-3
Vitamina B12
Vitamina B6
Vitamina C
Magnesio
Vitamina D
Zinc
Los omega-3 ayudan a combatir la inflamación del organismo. Los omega-3 se encuentran en una gran variedad de alimentos: Pescado azul ( preferentemente de tamaño pequeño, sardina, boquerón...). Huevos de corral. Carne de vacuno alimentado con pasto. Pollo de corral.
La vitamina B12, la vitamina B6, la vitamina C y el magnesio, ayudan al sistema nervioso. Las verduras de hoja verde oscura, los garbanzos, el pescado azul, los pimientos, los cítricos, el brécol y la coliflor tienen un alto contenido en vitamina B6 y vitamina C.
La vitamina D, especialmente la vitamina D3, mejora en gran medida la capacidad de atención y la coordinación ocular.
Por último, el zinc, que puede obtenerse a través de mariscos, judías, guisantes, anacardos, lentejas y almendras.
Os recomiendo la lectura de esta guía de intervención ante los trastornos de la alimentación en niños-as con TEA