ONCE PREGUNTAS PARA INICIAR UNA CONVERSACIÓN CON TU HIJO-A



ONCE PREGUNTAS PARA INICIAR UNA CONVERSACIÓN CON NUESTROS HIJOS-AS

A la pregunta: - ¿Qué tal te ha ido en el colegio? Suele venir la respuesta: - ¡Bien!

FIN DE LA CONVERSACIÓN

A veces no sabemos qué preguntar para que nos cuenten lo que piensan o sienten nuestros hijos-as. Y a medida que van creciendo esto se va haciendo más complicado.

Debemos hacer preguntas abiertas pero concretas, aquí os sugerimos algunas, evidentemente habrá muchas más. En vuestra mano está observar cuales funcionan mejor para poder establecer una conversación con ellos y ellas. También importa vuestra respuesta.







María Dolores Abril













LA INFANCIA. Diez ideas clave


LA INFANCIA SEGÚN TONUCCI: Diez ideas clave

    "No es cierto que todo suceda después; la verdad es, al contrario, que todo sucede antes. El periodo más importante de la vida, en el que se establecen las bases sobre las que se construye la personalidad, la cultura y las habilidades del hombre y la mujer, es, con diferencia, el comprendido en los primeros meses y los primeros años de vida."
                                                                    Francesco Tonucci

     La idea vertebradora del mensaje de Tonucci es considerar a los niños ciudadanos desde el nacimiento en lugar de futuros ciudadanos. El modelo del mañana, representado por los adultos, que somos los de ayer, asume que los futuros ciudadanos lo serán cuando crezcan y gracias, exclusivamente, a nuestras enseñanzas. Sin embargo, si reconocemos la ciudadanía plena de los niños desde su nacimiento, eso requiere saber, aceptar y reconocer sus derechos y por supuesto, escucharlos. Como dice Tonucci: “Los niños nacen para ser felices y, en cambio, solemos orientarlos u obligarlos a ser lo que nos parece más útil, más ventajoso”. Y eso, en muchas ocasiones, va en detrimento de su felicidad.

DIEZ IDEAS IMPORTANTES, según Tonucci (2019) que deberíamos de tener en cuenta:

1. El tiempo libre en la infancia ha desaparecido, todo su tiempo está ocupado, empleado en algo o dedicado a algo.

Demasiado tiempo en la escuela, demasiados deberes, demasiadas actividades extraescolares … Y no solo eso, sino que no se puede salir de casa sin ir acompañado. En muchas ocasiones, los miedos infundados de los adultos son trasladados a las niñas y niños perjudicando su toma de decisiones y autonomía. Lo cierto es que el camino hacia la autonomía requiere su tiempo y es progresivo. Y nada mejor para fomentar la autonomía que el juego.

2. El juguete más bonito e importante es la arcilla, porque no es nada y se puede convertir en todo.

    Los humanos usamos la arcilla desde hace miles de años para construir todo tipo de objetos, algo que también pueden hacer los más pequeños hasta donde su imaginación los lleve o el juego elegido demande. En una revisión reciente se ha comprobado el impacto positivo que tiene jugar en la naturaleza en el desarrollo físico, social, emocional y cognitivo en la infancia (Dankiw et al., 2020). Eso requiere hacer estructuras de barro, con madera, ensuciarse, etc. 
Todo ello les encanta a las niñas y niños y constituye, por supuesto, una estupenda forma de trabajar competencias socioemocionales básicas en los tiempos actuales como la resiliencia, por ejemplo. No hay nada mejor que ahorrarse el dinero de los juguetes y dejar que los niños jueguen.

3. El verbo jugar no se puede conjugar con los verbos acompañar, controlar y vigilar, sino con el verbo dejar.

    En el juego libre los niños aprenden a tomar sus propias decisiones, a resolver problemas, a conocerse a sí mismos, a relacionarse con los demás, y a respetar las normas que los rigen. Y estimulan la imaginación, el descubrimiento y la creatividad, algo que observamos en los patios escolares cuando se asume que son espacios flexibles de oportunidades educativas.
Esto constituye un entrenamiento directo de las funciones ejecutivas del cerebro.  Y una estupenda forma de trabajarlas en la infancia es mediante situaciones cotidianas vinculadas a lo lúdico o a lo artístico, por ejemplo.

4. A diferencia de los adultos, a los niños lo que más les interesa es el trayecto, todo lo que puede pasar durante el “viaje”, y lo que menos, llegar.

    Para, piensa y actúa son los pasos adecuados que demuestran un buen funcionamiento ejecutivo. Pues bien, a los niños les encanta pararse, observar, recoger cosas del suelo, manipularlas, guardarlas… E independientemente de que estén solos o acompañados por sus amistades son responsables y muestran prudencia. Sin embargo, en compañía de los adultos florecen las prohibiciones. Nosotros siempre tenemos prisa y ello conlleva, en infinidad de situaciones, que se enfaden o se comporten mal. No podemos exigir a nuestros hijos o alumnos que se controlen (control inhibitorio), reflexionen (memoria de trabajo) o sean flexibles (flexibilidad cognitiva) si nosotros no somos ejemplo de ello.

5. La educación tendría que tener por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana.

    Los nuevos tiempos requieren nuevas necesidades educativas que vayan más allá de lo meramente académico. Y todas las personas somos únicas, tenemos ritmos de aprendizaje distintos y también capacidades, fortalezas, intereses, motivaciones y conocimientos previos que las familias y las escuelas deben identificar para que cada niña o niño pueda aprender con todo su potencial. Ello requiere ir más allá de lo cognitivo y atender también las necesidades físicas, sociales y emocionales de todos los estudiantes. Así es la vida, así funciona el cerebro y esa parece que es la mejor forma de trabajar las funciones ejecutivas del cerebro (Diamond y Ling, 2020).

6. En lugar de aulas y espacios vacíos e inútiles, la escuela tendría que estar distribuida en laboratorios y talleres diferentes dedicados a actividades específicas.

    Lo hemos sabido siempre. El camino directo a la felicidad es dedicarnos a hacer lo que nos gusta, lo cual, en la gran mayoría de casos, también coincide con lo que mejor sabemos hacer. Pero la escuela sigue siendo incapaz de identificar los talentos de muchos estudiantes que acaban abandonando los estudios precozmente, algo que pasa con aquellos que tienen incluso altas capacidades. 
Más allá de lo curricular o metodológico, los nuevos tiempos requieren un replanteamiento de los espacios educativos. Los correspondientes talleres o laboratorios no necesitan los clásicos pupitres, son flexibles y los estudiantes los van visitando según sus necesidades y proyectos educativos en los que participan.

7. A menudo se juzga como incapacidad un simple retraso o una manera diferente de enfocar un problema, de hacerse una pregunta o de darse una respuesta.

    Lamentablemente, el pensamiento convergente es el que ha predominado en el aula y eso perjudica el adecuado desarrollo de la creatividad. Normalmente, el profesor pregunta, los alumnos responden y finalmente, el profesor valora sus respuestas. En la práctica, los estudiantes acaban tratando de adivinar lo que el profesor está pensando, lo cual, encima, suele ser una respuesta única a la cuestión propuesta. Y eso es a lo que han aprendido los niños desde muy pequeños, a dar respuestas que encajen con la forma de pensar de los adultos. La búsqueda de «la respuesta correcta» hace que los estudiantes tengan miedo a equivocarse y que se vean perjudicadas las ansias de exploración y descubrimiento que durante miles de años han permitido sobrevivir al ser humano. 
De hecho, en la vida real predominan las situaciones que admiten múltiples soluciones.

8. Para aprender a vivir bien es fundamental aprender a esperar a los rezagados, ayudarlos a recorrer el camino, hacerse cargo de ellos.

    El cerebro humano es único y también social. Desde el nacimiento estamos programados para aprender a través de la imitación y la interacción social, por lo que la experiencia escolar ha de ser una experiencia cooperativa en la que aprenden juntas personas totalmente diferentes. De hecho, una de las estrategias de aprendizaje más potentes se da cuando los estudiantes se convierten en profesores de otros (tutoría entre iguales; Kobayashi, 2019) e incluso puede resultar muy útil cuando estudiantes con trastornos de aprendizaje o conductuales actúan como tutores de otros más jóvenes. Así es la vida real, sin distinciones de edades o de asignaturas. Y una escuela de verdad es la vida misma, por lo que no puede segregar ni despreocuparse de ningún estudiante.

9. Los juegos deberían ser los deberes para casa.

    La escuela tendría que favorecer que los niños puedan vivir fuera de su contexto esas experiencias de juego, descubrimiento y aventura que necesitan para su óptimo desarrollo. 
Ello requiere que los docentes se reúnan con las familias y les expliquen por qué no habrá más deberes para casa, por qué deberían limitarse las actividades extraescolares para devolver a las niñas y niños el tiempo libre y la autonomía que necesitan para jugar y por qué el juego es un mecanismo natural imprescindible para el aprendizaje. Qué importante para la mejora educativa que pueda participar de forma directa toda la comunidad.

10. Los únicos que conseguirán cambiar la escuela, incluso a corto plazo, son los maestros.

    Las leyes no son la clave para cambiar la realidad educativa. La clave son las buenas maestras y maestros porque ellas y ellos aman lo que hacen, son felices y hacen siempre lo posible por transformar y mejorar la vida de todos sus estudiantes con conocimiento y pasión. O si se quiere, con cerebro y corazón. 

Dejan hermosas huellas en las vidas de las niñas y niños que siempre perdurarán. Y es que, como siempre decimos, lo importante en la educación son las personas. 
Por ello, la enseñanza ha de ser reconocida como una profesión de máxima relevancia social.

Como dice Tonucci: “Este niño tan alejado de nosotros y tan necesitado de nuestra ayuda y nuestro afecto, difícil de escuchar y de entender, contiene una fuerza revolucionaria: si estamos dispuestos a ponernos a su altura y darle la palabra, será capaz de ayudarnos a entender el mundo y nos dará las fuerzas para cambiarlo”. Y es que, efectivamente, cuando nos lo miramos todo desde la perspectiva de la infancia, disfrutamos y aprendemos más y mejor.



¡SERÍA IMPORTANTE REFLEXIONAR!


María Dolores Abril


LOS PROBLEMAS DE VOZ EN LOS DOCENTES

 

LOS PROBLEMAS DE VOZ EN LOS DOCENTES




La voz es la principal herramienta de comunicación y, como cualquier otra herramienta, también se daña. Son los docentes y personas que tienen que estar constantemente hablando, el colectivo de mayor riesgo. La mayoría de ellos tienen o han tenido problemas de voz. Esto se debe generalmente a una mala higiene vocal (que no bucal) y a un intenso y prolongado uso de la misma que les hace más sensibles a padecer disfonías profesionales.

Los docentes generalmente, tienen serias dificultades para poder acabar el día de trabajo en el aula y, en muchas ocasiones, tienen que darse de baja debido a estos problemas. Además, pueden verse como un modelo erróneo a seguir por el alumno, viéndose éste perjudicado.

Lo ideal sería aprender a controlar la voz desde niños, enseñando a respirar, a pronunciar correctamente las vocales y consonante, articulando bien, utilizando las cavidades de resonancia, sabiendo modular y matizar las frases y palabras sin dejar caer las sílabas finales.

La voz de los profesionales debe cumplir las siguientes condiciones:

• Usarla con el mayor rendimiento vocal y el menor esfuerzo.
• Saber evitar el esfuerzo vocal y el cansancio.
• Adaptar sus recursos a las exigencias del local.
• Manejar correctamente los elementos formativos de la voz.

Las personas que trabajan con su voz deben tener en cuenta que la voz hay que cuidarla y mimarla, que se fatiga y estropea, y que un uso de la misma de una forma incorrecta puede ocasionar no sólo esa fatiga comentada sino también enfermedades serias en la voz.

RECOMENDACIONES:

Es muy importante tener bien hidratadas las cuerdas vocales.

- Bebe agua, haz pausas para tomar unos sorbos.
- Toma chicles y caramelos, pero no en exceso. Evita los sabores de menta estilo Pictolín; inicialmente dan una sensación de frescor pero resecan la garganta.
- Es bueno que realices gárgaras: relaja.
- Evita las bebidas muy frías o muy calientes: irritarán las cuerdas vocales. 
- Realiza vahos cuando notes que te pica la garganta o que la tienes reseca. Puedes hacer infusiones con tomillo, orégano, romero. Tienen propiedades antisépticas. También puedes usar “la hierba del cantor” (Erissimo).

Intenta llevar un estilo de vida y hábitos saludables:

- Evita las bebidas alcohólicas y el tabaco. 
- Evita las comidas muy abundantes o picantes.

Sobre todo si después tienes que hablar durante un largo rato; de lo contrario, no podrás realizar bien la respiración costo-diafragmática ni realizar el soplo con apoyo de forma adecuada.

- No carraspees: Cada vez que carraspeas se irrita tu garganta y por esta irritación se produce más mucosidad. Al producirse más mucosidad vuelves a carraspear porque notas “algo”, y de nuevo vuelve a irritarse la zona. Así que, deja de carraspear: bebe agua, haz gárgaras, etc. Si no puedes evitarlo tose. ¡Ojo! No quiero decir que toser sea bueno, también te irritará la zona y deberás evitarlo en la medida de lo posible.
- Bosteza: ayuda a relajar la zona de la laringe.

El ambiente es importante:

- Ventila el sitio donde estés de vez en cuando. Es bueno renovar el aire.
- Evita los ambientes cargados de humo o contaminados. Si por tu trabajo estás en contacto con vapores irritantes, utiliza mascarilla para protegerte.
- Evita los cambios bruscos de temperatura: ten los pies calientes, ponte pañuelo en el cuello, etc.

¿Ambiente ruidoso?

- Utiliza gestos (sí o no con la cabeza)
- Acércate al oído para llamar a alguien.
- Dirige tu cuerpo hacia esa persona.
- Gesticula.

Evita los ambientes con calefacción o aire acondicionado, sobre todo para dormir, pero si no te es posible, pon un humidificador. Los humidificadores ayudan a: humidificar el ambiente y a evitar que se te reseque la garganta.

Cuando hables:

- Intenta no forzarte. Descansa cuando te notes fatigado igual que descansarías si estuvieras corriendo.
- Si hablas periodos largos oblígate a descansar 5 minutos/hora.
- Intenta que tu tono e intensidad sean óptimas.

INTERESANTE!!

- Si eres docente o tienes que dar una ponencia y te es posible, utiliza micrófono. Hay unos que puedes colgar en el cinturón y son muy cómodos y útiles. ¡Que no te dé vergüenza!

- Si tienes que llamar a alguien en espacios abiertos utiliza el silbato o alguna otra forma de llamar la atención como palmadas o un “shhh” . No lo hagas a gritos.

- Evita hablar rápido. Es mejor hacerlo de forma pausada. Evita susurrar si tienes la garganta irritada.



CURIOSIDAD

¿Pues sabías que…

… los caramelos de menta no son buenos para la voz?


Los caramelos de menta resecan mucho las cuerdas vocales. Inicialmente, la sensación que te da es de frescor y alivio, pero no se segrega saliva, por lo que la garganta se reseca más. Las cuerdas vocales deben estar muy hidratadas para que estén en buen estado.Si vas a tomar un caramelo, tómalo mejor de fresa, limón, miel… Los caramelos ácidos harán que segregues más saliva , se te resecará menos la garganta y será mejor para tu voz.





                                        Maria Dolores Abril



 

LA RESPIRACIÓN

" El aire es tu alimento y tu medicamento"
Aristóteles 

    Hasta hace poco, era inimaginable para la gran mayoría de neurocientíficos que la respiración tuviera una influencia directa en las funciones cognitivas superiores. En las últimas décadas se había identificado una sincronización en la actividad neuronal del bulbo olfativo con el ritmo de la respiración. Nada sorprendente ya que la información de los olores nos llega con el aire de la respiración. Sin embargo, en los últimos años se ha demostrado que el ritmo de la respiración (especialmente la nasal) afecta a toda la corteza cerebral, no solo a la corteza olfativa. El cerebro controla la respiración y la forma como respiramos tiene un impacto en regiones que intervienen en el procesamiento cognitivo y en la regulación emocional y conductual (ver video).





El cerebro respira

    La respiración es un proceso vital que tiene la función de absorber oxígeno mediante la inhalación y liberar dióxido de carbono mediante la exhalación, sea a través de las fosas nasales o de la boca. El oxígeno es necesario para la respiración celular y el metabolismo, mientras que el dióxido de carbono es un producto final del metabolismo y debe liberarse mediante la respiración. No obstante, el dióxido de carbono es más que un gas de desecho ya que actúa como catalizador para que la hemoglobina de los glóbulos rojos libere su carga de oxígeno en las células y los tejidos.

    A pesar de la aparente simplicidad de la respiración, se requiere un sofisticado programa motor para ventilar los pulmones y responder adecuadamente a los desafíos fisiológicos y las condiciones ambientales cambiantes y, así, mantener la homeostasis corporal (ver figura 1; Del Negro et al., 2018).


Figura 1. Anatomía y fisiología de la respiración. El complejo pre-Bötzinger (preBötC en la figura) controla todas las fases del ciclo respiratorio, coordina la respiración con las funciones orofaciales y, de forma bidireccional, impacta en la emoción y la cognición (Del Negro et al., 2018).

    Aunque podemos controlar de forma voluntaria la respiración (con todo lo que conlleva a nivel atencional), es un proceso que, afortunadamente, se da de forma inconsciente la mayor parte del tiempo. Dos regiones específicas del cerebro situadas en el tronco encefálico interactúan para que podamos respirar de forma automática. Una de ellas es el núcleo retrotrapezoidal, que identifica cuando hay demasiado dióxido de carbono y muy poco oxígeno en la sangre, enviando una señal que desencadena la inspiración. Las neuronas de esta región crean sinapsis con neuronas del complejo pre-Bötzinger que es imprescindible en la generación y modulación del ritmo respiratorio (Bochorishvili et al., 2012). El complejo pre-Bötzinger controla la respiración de forma autónoma, lo que hace que el acto de respirar parezca que no requiere esfuerzo. Sin embargo, el control recae en la corteza frontal cuando la respiración es voluntaria.

Recientemente, se ha comprobado que otras muchas regiones cerebrales como, por ejemplo, el cerebelo o áreas del sistema límbico, como la amígdala y el hipocampo, pueden afectar al control respiratorio, formando una red cerebral integrada (Krohn et al., 2023).

En una investigación muy citada, se mostraron a los participantes 180 imágenes (medio segundo cada una) durante 15 minutos, en diferentes momentos de la respiración. Tras 20 minutos, se presentaron las mismas imágenes mezcladas con otras 180 que los participantes no habían visto antes. Los investigadores comprobaron que los que habían inspirado en el momento de memorizar la imagen fueron mejores a la hora de identificar la que ya habían visto, con efectos más pronunciados para la respiración nasal que para la oral, tanto para la codificación de la información como para la recuperación de la misma (Zelano et al, 2016; ver figura 2). Según los autores de la investigación, la respiración es necesaria para optimizar el procesamiento de la información en áreas cerebrales que intervienen en conductas dirigidas a objetivos. Esto lo hace promoviendo una sincronización de las oscilaciones neuronales. Para entenderlo hay que recordar cómo funcionan las neuronas.




Figura 2. La fase respiratoria modula el rendimiento de la memoria episódica con efectos más pronunciados en la inspiración nasal (Zelano et al., 2016).



La respiración sincroniza el cerebro

    Como consecuencia de las descargas eléctricas emitidas por las neuronas (oscilaciones neuronales), se generan ritmos neuronales que aparecen en casi todas las funciones cerebrales en distintas frecuencias. Estas ondas cerebrales pueden detectarse mediante electroencefalograma que se utilizan para monitorizar la actividad cerebral. Se han identificado cinco ondas (de mayor a menor frecuencia): gamma (>30 Hz), beta (13-30 Hz), alfa (8-13 Hz), theta (4-8 Hz) y delta (0,5-4 Hz). Por ejemplo, cuando estás despierto y tu cerebro está alerta y atento, produce ondas beta que son de alta frecuencia. Este es el ritmo de base del cerebro mientras realiza sus actividades diarias. Sin embargo, en estados de relajación nuestro cerebro pasa a producir ondas alfa. En lo referente a los procesos cognitivos, las ondas gamma (también de alta frecuencia) son muy importantes. Son los ritmos a los que las neuronas del hipocampo emiten descargas durante las tareas de aprendizaje. Pues bien, sabemos que, a menudo, las ondas de menor frecuencia influyen en las ondas de mayor frecuencia modulando la altura de las oscilaciones (Aru et al., 2015). Los neurocientíficos creen que este mecanismo físico que se conoce como acoplamiento de amplitud de fase es importante en el procesamiento de la información a nivel cerebral. Este proceso se da en el hipocampo y es lo que explicaría los resultados del estudio de Zelano y colaboradores mencionado antes. El ritmo lento de la respiración sincroniza la actividad neuronal rítmica en el bulbo olfativo modulando la amplitud de las ondas gamma en áreas de la corteza cerebral, como la corteza olfativa y la corteza sensorial, pero también en el hipocampo, centro gestor de las memorias explícitas y del aprendizaje. Podríamos decir que la respiración genera una actividad neuronal de frecuencia básica que afecta a todo el cerebro y esto explicaría su impacto positivo en el rendimiento cognitivo. Sintetizando, la inspiración se convierte en un marcapasos que coordina las ondas lentas del hipocampo (ondas theta) que, a su vez, modulan las ondas más rápidas (ondas gamma).

De forma similar, en estudios centrados en la percepción visoespacial, se ha observado que la inhalación nasal impulsa un aumento de la actividad cerebral relacionada con la tarea en regiones específicas implicadas (parietooccipitales y frontales) y da como resultado una mejor precisión en el rendimiento en la tarea visoespacial (ver figura 3; Perl et al., 2019). En definitiva, los procesos mentales que no tienen vínculo con el olfato también están sincronizados con la inhalación nasal.


Figura 3. La inhalación nasal (en naranja) al inicio de la tarea visoespacial se asocia con un mejor desempeño respecto a la exhalación (en azul; Perl et al., 2019).



Respiración nasal vs bucal

    Si existen evidencias de que la inspiración tiene un mayor impacto cognitivo que la exhalación, también se han realizado interesantes investigaciones que demuestran el predominio de la respiración nasal sobre la respiración bucal en la consolidación de los aprendizajes (conversión de memorias a corto plazo en memorias a largo plazo). Por ejemplo, la de Arshamian et al. (2018). El experimento consistió en dos sesiones separadas, con una fase de codificación, una de consolidación y una de reconocimiento. En la primera sesión los participantes tuvieron que memorizar 12 olores, a la que siguió una fase de consolidación de 1 h en la que respiraron únicamente por la nariz o por la boca estando en reposo y despiertos. Inmediatamente después de la fase de consolidación, se les presentaron 24 olores de forma aleatoria, entre los que estaban los 12 iniciales. Los investigadores comprobaron que la memoria de reconocimiento de los olores nuevos y los conocidos aumentó significativamente en los participantes que respiraron por la nariz, en comparación con los que respiraron por la boca, durante la consolidación (ver figura 4).



Figura 4. Memoria de reconocimiento (d′) en función de la respiración nasal y bucal durante la consolidación (Arshamian et al., 2018).



    En los últimos años se ha comprobado que la respiración coordina en el hipocampo un tipo de ondas agudas de alta frecuencia (sharp waves ripples) que se producen principalmente en la transición entre la inspiración y la espiración y son cruciales en la consolidación de las memorias (Brodt et al., 2023). En experimentos con ratones, la influencia de la respiración en la aparición de estas ondas agudas del hipocampo se eliminó cuando se inhibió la actividad del bulbo olfatorio (Liu et al., 2017). Esto explicaría la predominancia de la respiración nasal sobre la bucal. De manera similar a lo que ocurre en el cerebro de los roedores, la selección natural promovió una fuerte conectividad funcional entre el sistema olfativo y el hipocampo de los humanos, en comparación con el resto de sistemas sensoriales. Al respirar por la boca, el bulbo olfativo no se activa y ello perjudica su conexión con el hipocampo (Zhou et al., 2021). Sin olvidar que el proceso de filtrado, humidificación y calentamiento del aire inhalado que se da al respirar por la nariz no se da mediante la respiración bucal. Y la respiración bucal en la infancia o la adolescencia por problemas en las vías nasales puede desarrollar un paladar más elevado y disminuir el espacio en la base de la nariz, causando menos espacio en la arcada dentaria y alteraciones dentofaciales (Taner y Saglam, 2023).

En consonancia con todas las investigaciones que estamos mencionando, podemos decir que existe una gran evidencia empírica que sugiere que, más allá del intercambio de gases (función fisiológica principal de la respiración), la respiración influye directamente en la actividad cerebral y en las funciones sensoriales, afectivas y cognitivas (Braenholdt et al, 2023). En lo referente a las cuestiones emocionales, en otro experimento también realizado por el grupo de Zelano se mostró un conjunto de caras a los participantes. Los sujetos tenían que indicar, pulsando un botón lo más rápido posible, si estaba presente una expresión de miedo o sorpresa en el rostro que veían. Las caras temerosas se detectaron más rápidamente durante la inspiración nasal que durante la espiración, pero no durante la respiración oral (ver figura 5, Zelano et al., 2016).





Figura 5. La fase respiratoria modula los tiempos de respuesta relacionados con el miedo (Zelano et al. 2016).



El poder de la respiración lenta

Nuestros estados emocionales y cognitivos afectan a la respiración. Pensemos, por ejemplo, cuando estamos estresados, relajados o focalizados en la resolución de un problema. De forma inversa, la respiración puede tener un impacto emocional y cognitivo, tanto en situaciones cotidianas, como en situaciones más extremas de ansiedad, miedo o pánico, por ejemplo (Ashhad et al., 2023; ver figura 6).



Figura 6. Regiones del cerebro que intervienen en la cognición y emoción como la corteza prefrontal (CPF), la amígdala o el hipocampo, pueden ser moduladas por diferentes señales respiratorias (Ashhad et al., 2022).


    La respiración rápida generalmente se asocia con estrés, ansiedad o la sensación de falta de aire (disnea). Caracteriza a los ataques de pánico, aunque el incremento de la frecuencia respiratoria también puede darse en emociones positivas. Por el contrario, la respiración controlada y lenta se utiliza a menudo en la terapia cognitiva conductual y es un componente importante de prácticas cada vez más populares como la meditación o el yoga, que implican un repertorio más amplio de técnicas de control de la respiración junto a otras estrategias (Engelen et al., 2023).

    El principal ejemplo de cómo la respiración afecta a las emociones es la relajación fisiológica y psicológica que se produce cuando el ritmo respiratorio se reduce a 0,1 Hz o 6 respiraciones por minuto. Esta es la respiración de ritmo lento que suele llamarse también respiración profunda (Boyadzhieva y Kayhan, 2021). No obstante, no hay que confundir una inspiración profunda con una inspiración grande. Una inspiración profunda es una inspiración suave y silenciosa que viaja al abdomen usando el diafragma, lo que solo será posible si la respiración es nasal. Por el contrario, una inspiración grande suele conllevar una gran bocanada de aire en la que, por lo general, se emplea la parte superior del pecho. Esto resulta en hiperventilación, que genera un desequilibro en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono. Una respiración eficaz requiere la coordinación entre el diafragma, los músculos abdominales y los músculos de la caja torácica (Boulding et al., 2016). Una buena postura facilita esta coordinación. El diafragma juega un papel importante a la hora de controlar la postura, pero también sucede a la inversa: una buena postura mejora la respiración.

    La investigación clínica sobre los efectos beneficiosos inducidos por la respiración a ritmo lento se ha ampliado mucho en los últimos años. La respiración a una frecuencia de seis respiraciones por minuto optimiza la oxigenación y estimula los receptores de presión arterial, en comparación con la respiración espontánea a 15 respiraciones por minuto (Balban et al., 2023). La frecuencia normal en un adulto suele oscilar entre las 12 y las 20 respiraciones por minuto. Junto a esto, se han identificado mejoras en el funcionamiento cardiovascular, las funciones ejecutivas o el manejo del estrés (Sevoz-Couche y Laborde, 2022). Sin embargo, los mecanismos subyacentes a estos efectos son múltiples y complejos. Aunque parece que el nervio vago, principal componente del sistema nerviosos parasimpático, juega un papel importante.

    La frecuencia cardíaca está estrechamente relacionada con el sistema respiratorio: cuando inspiramos, el corazón se acelera; cuando espiramos, se ralentiza. Esta desaceleración de los latidos cardíacos se efectúa por medio del nervio vago, que se encuentra estimulado por el abdomen al espirar. De hecho, todas las técnicas de relajación se basan en este acoplamiento cardiorrespiratorio: cuando desaceleramos voluntariamente la respiración, es decir, cuando esta se torna profunda y abdominal, estimulamos el nervio vago, lo que finalmente ralentiza el corazón (Maric et al., 2020). Parece que existe una interacción a tres bandas entre el sistema respiratorio, el sistema cardiovascular y el funcionamiento cognitivo que abordaremos en un próximo artículo sobre el eje cerebro-corazón en el que volverá a aparecer la respiración.




Ejemplo:

Si no estás familiarizado con las técnicas de relajación basadas en la respiración, el neurocientífico Michel Le Van Quyen comparte un pequeño ejercicio de iniciación que él suele utilizar (Le Van Quyen, 2019):

Adopta una posición sentada cómoda, con la espalda erguida, pero sin tensión, y comienza a inspirar inflando el abdomen. Intensifica entonces tu inspiración: inspira primero separando las costillas, luego llena la parte alta de tus pulmones, en la región de las clavículas. Haz que cada fase de inspiración dure unos cinco segundos. Para acabar, espira comenzando por vaciar la parte superior de los pulmones y luego la región de las costillas, y finalmente baja el diafragma inflando ligeramente el vientre. Después vuelve a empezar.

Practica este ejercicio de respiración durante unos minutos y sentirás cómo te invade una sensación de bienestar y de distensión.

Entrenamiento de la respiración: más allá del mindfulness

Los ejercicios voluntarios de respiración controlada han surgido como herramientas potenciales para combatir el estrés y generar bienestar. El control de la respiración es un componente básico en la práctica del mindfulness, sin embargo, existen matices diferenciadores entre los dos tipos de prácticas. La respiración controlada influye directamente en la frecuencia respiratoria, lo que puede causar efectos relajantes fisiológicos y psicológicos inmediatos al aumentar el tono vagal durante la espiración lenta. Si bien mediante el mindfulness se pueden obtener beneficios similares (Wielgosz et al. 2016), no es su objetivo principal. En el mindfulness se presta atención a la respiración con el fin de aumentar la conciencia del momento presente. Es decir, existen efectos asociados a componentes cognitivos no respiratorios como la atención focalizada o la imaginería mental.

En un interesante estudio dirigido por el famoso neurocientífico de la Universidad de Standford Andrew Huberman, se quiso comparar el impacto de tres ejercicios diarios distintos de respiración, de 5 minutos de duración, con un periodo equivalente de mindfulness durante un mes (Balban et al., 2023). Los investigadores plantearon la hipótesis de que la modulación directa del estado fisiológico proporcionado por la respiración controlada podría producir una relajación mental y física más potente y aguda, en comparación con la práctica del mindfulness, que implica una observación más pasiva de la respiración.

Los tres ejercicios de respiración utilizados por los participantes fueron los siguientes (todos los patrones respiratorios se repiten durante 5 minutos; ver figura 7):

1. Suspiros cíclicos, que enfatizan las exhalaciones prolongadas. Se inhala lentamente por la nariz y, una vez que los pulmones se expanden, se inhala una vez más para llenarlos al máximo. Luego se exhala lentamente todo el aire por la boca (o por la nariz).

2. Respiración de caja, en la que hay inhalación, retención de la respiración, exhalación y nueva retención que duran lo mismo (por ejemplo, inhalar 4 s, contener 4 s, exhalar 4 s, contener 4 s). El tiempo en segundos de cada fase se determinó por una prueba de tolerancia al CO2 que los participantes realizaron previamente.

3. Hiperventilación cíclica con retención, que se caracteriza por inhalaciones más largas por la nariz y exhalaciones más cortas por la boca. Después de 30 respiraciones, se exhala todo el aire por la boca y se retiene la respiración 15 segundos con los pulmones vacíos. Esto es un ciclo que habrá que repetir dos veces más.



Figura 7. Análisis del impacto de tres técnicas de control de la respiración frente a la práctica del mindfulness en ejercicios diarios de 5 minutos (Balban et al., 2023).


    El análisis estadístico demostró que el entrenamiento de la respiración, especialmente el suspiro cíclico centrado en la exhalación, produjo mayor mejora en el estado de ánimo y en la reducción de la frecuencia respiratoria, en comparación con la práctica del mindfulness. Si bien es cierto que tanto los ejercicios de respiración controlada como la práctica del mindfulness muestran beneficios similares, parecen ser mayores en el suspiro cíclico que se diferencia de los otros ejercicios, básicamente, en la exhalación prolongada y en la doble inhalación que aumenta la profundidad de la misma. Según los autores de la investigación los suspiros cíclicos diarios de 5 minutos prometen ser un ejercicio eficaz para controlar el estrés. Su corta duración y sus rápidos benefician hacen que este tipo de entrenamiento sea fácil de aplicar y sostenible en el tiempo.





Artículo Jesús G.Guillén (Escuela con cerebro).2024

 

 




La frustración es una emoción que surge cuando, después de acariciar un profundo deseo, lo vemos escapar de nuestras manos. Es una emoción que está a mitad de camino entre la ira y la resignación. Desear algo en la vida es muy importante y necesario. No tenemos que eliminar esto de la naturaleza del niño, pero sí educarlo para que lleguen a comprender cómo funciona el deseo en sus vidas.

En los primeros años, aunque no se pueda razonar del todo con ellos, hay algunos comportamientos que serán esenciales que el adulto realice para educar la gestión de la frustración:

· Poner normas y límites claros y explícitos en varios aspectos de sus vidas. Por ejemplo, decir que no y mantener esa decisión las veces que haga falta. No ceder nunca a las rabietas y explosiones de ira del niño. Y ser un buen ejemplo de la gestión de la frustración.

· Ayudarle a identificar alternativas a su deseo. Para eso educaremos el valor del esfuerzo. Les enseñaremos a intentar las cosas una y otra vez.

· Incluso tendrán que entender que habrá ocasiones en las que aquello que desean no será posible de conseguir nunca. Y entonces abrazaremos juntos la emoción de la resignación.

En la vida, la frustración es algo que nos ocurre casi a diario y a nadie nos gusta quedarnos sin algo que deseamos, y a los niños tampoco. Cómo lidiar con esta dicotomía entre lo que uno desea y lo que uno obtiene e salgo en lo que podemos ayudar, y mucho, a los más pequeños.

1. Lo primero que tenemos que hacer es permitir que se frustren. No nos esforcemos en que no experimenten esta molesta emoción, es bueno que el niño aprenda que las personas “no siempre nos salimos con la nuestra”. Quien no se ha frustrado de pequeño y ha conseguido todo lo que deseaba será un adulto con más probabilidades de sufrir ansiedad y depresión. Experimentando sus primeras frustraciones podrá desarrollar su paciencia y su capacidad de empatía.

2. El niño, hasta que aprende, puede exteriorizar su frustración de diversas maneras: mediante rabietas, protestas, repetición insistente de lo deseado, etc. No te preocupes y sé firme, es una emoción que se le pasará y aprenderá de ella.

3. Una vez le hayas dejado claro tu decisión no mal gastes energías en tratar de convencerle, no se debe entrar en negociaciones . Eso si, háblale tranquilo, sin elevar la voz dejando claro tu punto, “que tu sí sea un sí y tú no sea un no”.


Aquí os propongo unas técnicas que podéis utilizar para calmar a los niños en los momentos de frustración ( siempre que la situación lo permita, claro).

TÉCNICA DE LA TORTUGA

La técnica de la tortuga es un método de autocontrol de los impulsos y las emociones basado en la técnica de Marlene Schneider y Arthur Robin (1990). Se usa la analogía de la tortuga por cómo se repliega dentro de su caparazón cuando se siente amenazada.

Dentro del caparazón, la tortuga es capaz de reflexionar, pensar sus acciones y tranquilizarse. Eso es justo lo que debe hacer el alumno-a antes de explotar emocionalmente tras la frustración o algún conflicto, palabrotas o golpes ante determinados estímulos.

¿Cómo aplicar la técnica de la tortuga con los niños?

Empecemos explicando al niño o la niña el cuento de la tortuga que usa su caparazón para tranquilizarse. En este vídeo lo cuentan de forma muy amena:





En el cuento se habla sobre tres pasos que se deben seguir para aplicar la técnica de la tortuga: parar, respirar y pensar en los problemas y las soluciones. Una vez llevado a cabo este procedimiento es cuando se debe actuar.

Una vez relajados, es importante ayudar a los niños a encontrar soluciones. Para ello, podemos poner en práctica algunas de las situaciones que alteran al niño o a la niña, inventarlas para las resuelvan o incluso inspirarse en los cuentos. Como dice la tortuguita en el cuento, es muy importante practicar estas situaciones para que, cuando ocurran de verdad, tengan en la mente «probar la técnica de la tortuga». Unas veces saldrá y otras quizás la situación les supere, pero intentarlo es lo más importante.

Para los que os hayais iniciado en el Yoga, la técnica de la Nube también es utilizada en niños, aquí tenéis el enlace:


https://www.youtube.com/watch?v=Ea6ykVh7Y7U





LA ASAMBLEA DE AULA EN PRIMARIA

 




LA ASAMBLEA DE AULA



“La democracia de mañana se prepara con la democracia en la escuela. Un régimen autoritario en la escuela no sería capaz de formar ciudadanos demócratas.”

                                                                           C. Freinet.



    Una asamblea es un encuentro de personas cara a cara en el que existe igualdad de oportunidades para participar y en el que se pretende conseguir una respuesta colectiva (acuerdos, acciones, planes, conocimiento).

    Las asambleas son una estrategia o metodología que en el marco pedagógico fomenta la participación del alumnado en torno a los distintos temas que en ella se plantean. En este sentido, mejoran la convivencia y el sentido de identidad al grupo, aspectos esenciales para que, como consecuencia, mejore también el rendimiento en los aprendizajes. Además, nos enseña a vivir en democracia, aprendiendo a tomar decisiones de manera colectiva y horizontal.
    Por lo tanto, son esenciales para trabajar en tutorías pero también pueden ser una buena herramienta para utilizar en otras asignaturas como estrategia de debate, para favorecer la profundización y argumentación sobre un tema o como forma de evaluación conjunta al final de un trimestre de la asignatura.

Además, es una metodología fundamental para poner en práctica la competencia lingüística, que por otra parte debe ser abordada desde todas las disciplinas. Y dentro de la competencia lingüística todo lo relativo a la comunicación oral, que incluye la recepción (escucha activa, función fática, comprensión) y la producción (capacidad de diálogo, argumentación, ser capaz de expresar con claridad las propias ideas, de rebatir, de aceptar las opiniones de otros, etc.). Por ello, la participación debe ser alentada como parte de su formación y evaluada para fomentar su mejora.


    Cuando usamos la asamblea de forma periódica nuestros alumnos y alumnas:

✓ Fortalecen sus habilidades para el diálogo.

✓ Desarrollan características de liderazgo.

✓ Mejoran sus relaciones interpersonales, disminuyendo los conflictos.

✓ Se autorregulan para el cumplimiento de los acuerdos y compromisos que asumen en la asamblea.

✓ Se ejercitan en debatir y argumentar con fluidez.

✓ Aumenta su empatía y capacidad de escucha activa.


    En Educación Primaria, utilizamos la Técnica de los buzones. En esta técnica, cada alumno escribe su crítica, felicitación o sugerencia. Esta se puede recoger en el momento o ir echándola a lo largo de la semana en un buzón:



- CRÍTICAS: se introducen escritos razonados a través de los cuales se exponen aspectos que no nos parecen bien.

- Sobre aspectos que afectan al colectivo (no acerca de un conflicto interpersonal con una persona).

- No de manera personal (en lugar de "critico que Ismael se cuelgue de los árboles”, "Critico que l@s niñ@s que se cuelgan de los árboles del patio porque…")

- Siempre acompañados de una propuesta alternativa.

- Nunca de manera anónima.

- FELICITACIONES: se introducen escritos razonados a través de los cuales se expone algo que nos ha gustado y felicitamos a la persona responsable por ello.

- PROPUESTAS: se introducen ideas para mejorar la vida en el centro (que se arreglen los grifos, que se pongan plantas en el hall, que hagamos una excursión en bici...). Realizar una propuesta en el buzón de sugerencias no significa que seguro se llevará a cabo. Se deberá analizar en la asamblea para valorar su posible viabilidad. Es decir, el buzón de sugerencias no es la caja de los deseos que concede todas las peticiones. Nunca de manera anónima.


    Es importante elaborar un calendario de asambleas e intentar cumplirlo de forma que no se conviertan en algo esporádico, dado que así pierden toda su efectividad. A lo largo del curso hay muchos acontecimientos que alteran o dificultan cumplir el calendario de forma sistemática. En esos casos, podemos buscar otros momentos.

Se propone disponer en cada aula de un Cuaderno de Asambleas que constará de:

a) Calendario de Asambleas.

b) Distribución de roles

c) Orden del día de cada asamblea.

d) Acuerdos.

e) Registro de participación.

Podemos utilizar como puntos los siguientes:

FECHA:

ASAMBLEA Nº:



ROLES

▪ Responsable del orden del día:

▪ Moderador/a:

▪ Secretario/a:

▪ Control de contenidos:

▪ Observadores externos:

▪ Responsable del tiempo:

ORDEN DEL DIA

ACUERDOS

PROPUESTAS

PUNTOS PARA LA PRÓXIMA ASAMBLEA

    Al final de cada trimestre y dentro de las reuniones de tutores se hará una valoración del funcionamiento de las asambleas en cada grupo.


TÉCNICAS PARA FACILITAR LA PARTICIPACIÓN Y LA TOMA DE DECISIONES COLECTIVAS

- SILENCIOS: Silencios de un par de minutos antes de empezar un debate abierto para que tod@s puedan pensar en lo que quieren decir y sea más fácil que haya muchas intervenciones.

- CUCHICHEOS: Pequeñas conversaciones entre 2 o 3 antes de comenzar una discusión en plenario que favorecen que haya ideas previas y de menos vergüenza hablar.

- FORMACIÓN DE GRUPOS DE DISCUSIÓN: En el caso, por ejemplo, de que haya varias cosas a discutir.

- DAFO: Análisis de debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de un tema.

- PERIPATÉTICA: Sobre un tema se va caminando y conversando con las personas que te cruzas. Por ejemplo, cada persona tiene una pregunta y se va interactuando sobre ella con el resto de personas.

- PATIO DE VECIN@S: Las personas participantes se colocan en dos ruedas, una dentro y otra fuera. Se van rotando y se tienen conversaciones breves con la persona de la otra rueda que te toque.

TÉCNICAS PARA EXTRAER IDEAS

- TORMENTA DE IDEAS: Primero se dejan unos minutos para reflexión individual. Se dicen las ideas en orden. Cada una se escribe en la pizarra o en un post-it. Se pueden ir escribiendo de manera aleatoria o clasificándolas, siempre sin valorarlas ni discutirlas.

- TORMENTA DE IDEAS EN CASCADA: Se toma una de las propuestas de la tormenta de ideas anterior y se hace otra tormenta de ideas sobre ella.

- GOOGLESTORMING. Utilizar Google u otro buscador para encontrar ideas que ayuden a solucionar el problema sobre el que queremos trabajar; habitualmente se encuentran soluciones de otros centros muy interesantes.

- TÉCNICA 635: 6 personas (variable en función de participantes), 3 ideas y 5 minutos. De forma individual, cada persona escribe tres ideas, se pasa la hoja al compañero, que deberá leer las anteriores y añadir otras tres y así sucesivamente.

- PHILIPS 66: grupos de 6 personas que discuten durante 6 minutos un tema y llegan a una conclusión. Se realiza una puesta en común en grupo grande.

- LLUVIA DE TARJETAS: se colocan por la sala varios carteles con una pregunta en cada cartel. En post-it se van pegando ideas para cada pregunta agrupándolas por afinidad o relación.

- CAFÉ DEL MUNDO: Se colocan varios temas repartidos por el espacio. En cada uno hay una persona que modera y un papel. Los/as participantes se van moviendo por los temas al ritmo y con la duración que quieran. No tiene que haber el mismo número de personas en cada grupo ni todas las personas tienen que pasar por todos los grupos. Se puede utilizar para aportar ideas a cada tema.


TÉCNICAS PARA TOMAR DECISIONES

- METAPLAN: Cada persona dispone de un número determinado de gomets. Se tienen que pegar en las ideas obtenidas de la tormenta de ideas realizada previamente que cada persona considera las más importantes o principales. Al finalizar la técnica, se tendrá una imagen visual de qué idea o ideas que tienen mayor acogida. Otra opción es que cada persona tenga varios gomets verdes y uno rojo. Los verdes los colocará en las propuestas que desea que salgan adelante, el rojo se colocará en alguna propuesta que no quiere que salga adelante. De esta manera nos aseguramos de que las opciones escogidas consiguen un amplio consenso sí que se elija ninguna que alguien rechaza totalmente.

- PAPEL ROTATIVO: Una persona escribe una propuesta en un papel, lo pasa a la siguiente, que deberá votar a esa propuesta o escribir una nueva. Una vez que se termina la ronda, se vuelve a hacer una segunda ronda en la que cada persona sólo se puede adherir a las propuestas ya escritas pero no proponer más. Es un método fácil para tomar decisiones de manera rápida.

- BOLA DE NIEVE:  Cada persona elige 3 propuestas de las que han salido en la lluvia de ideas. - Con el compañero/a de al lado negocia una lista de tres propuestas (deben elegir entre las 3 propuestas de cada uno de forma que finalmente solo queden 3 y no 6). - Se repite el mismo procedimiento entre dos parejas (se negocian 3 temas).


EL PAPEL DEL PROFESOR DURANTE LA ASAMBLEA

    Recordemos siempre que la asamblea pertenece a los alumnos y el profesor/a facilita su desarrollo, no la monopoliza. La función principal de los/as profesores/as es dar pautas de comunicación:

▪ Sugerir a los alumnos/as que no repitan lo que otro ha dicho, recomendando que den aportaciones nuevas.

▪ Lanzar preguntas, en torno a los temas, que provoquen la reflexión.

▪ Reconducir las asambleas a la toma de decisiones o establecimiento de conclusiones.
▪ Evitar, si se trata un conflicto, que se aborde desde la recriminación o la crítica. 
▪ Orientar las críticas hacia soluciones constructivas.
▪ Revisar el cumplimiento de responsabilidades y ayudarles en su realización.





                 
                                                 Maria Dolores Abril Caballero